El Por qué y para qué del método.

El Por qué y para qué del método. EL SIGNIFICADO DEL ESTUDIO El estudio persigue dos objetivos fundamentales: Primero. - La obtención de conocimientos en una o varias ramas del saber humano, y segundo. - La utilización práctica de estos conocimientos. Si estudiamos Historia, por ejemplo, conseguimos saber los orígenes de las antiguas y modernas civilizaciones, de sus hechos más salientes de sus pueblos y de hombres que en ella destacaron. Con el estudio de la aritmética lograremos resolver los problemas relacionados con la misma, mientras que el estudio de un idioma nos permite hablar y escribir éste, así como el mejor conocimiento de la literatura, costumbre, etc., del pueblo que lo habla. Entre estas dos clases de estudios no existe una gran diferencia, ya que la aplicación de los conocimientos teóricos es una contaminación de los mismos, desempeñando ambos un papel muy importante en nuestra vida, pues encaminarán en el porvenir nuestra nación y nuestro pensamiento . Al estudiar la forma de hacer las cosas, y luego al realizarlas, pondremos a contribución lo aprendido. Para conocer nuevos hechos utilizamos nuestra capacidad pensadora, y al pensar y actuar en nuevas materias, enriquecemos nuestro saber. Existe, sin embargo una notable diferencia entre el estudio para la formación de una cultura y el encaminado a obtener la capacidad de ejecución necesaria para conseguir lo que nos proponemos. Indudablemente, es de mayor importancia la parte que concierne a nuestro desarrollo cultural. Educándonos aumentaremos nuestro poder de asimilación, es decir, la capacidad para trabajar o actuar, comprender a nuestros semejantes, leer y pensar, desarrollar los negocios, proyectar y construir, curar enfermedades, etc. El saber está subordinado a la capacidad de emplear los conocimientos, subordinación indispensable, ya que la acción y el pensamiento tienen siempre como base un sano equilibrio mental. Una de las más valiosas facultades que hay que desarrollar es la capacidad de estudio, esto es, la capacidad que nos permite realizar la labor intelectual necesaria para resolver un problema, meditar una pregunta o conocer a fondo un método práctico de hacer las cosas. Tiene más importancia aprender a estudiar con provecho que adquirir un conjunto de conocimientos particulares. Si esa facultad proporciona a una persona la capacidad efectiva para el estudio, ya habrá triunfado aunque no consiga nada más. Si, por el contrario, el estudiante no se preocupa de aprender a estudiar, quedará incompleta la labor más importante de sus cursos escolares. El estudio no sólo incluye los conocimientos que obtenemos de los libros y de la clase, sino que comprende también las adquisiciones conseguidas por medio de la observación directa, de la experiencia y de los hechos, es decir, de nuestra actividad cotidiana. Saber cómo se estudia significa saber cómo hay que pensar, observar, concentrarse, organizar y analizar. En resumen, saber ser mentalmente eficiente. En general, el estudio comprende toda clase de investigaciones, ya que es la aplicación de la inteligencia en la tarea de comprender, controlar, dirigir el mundo que nos rodea. Aprendiendo a estudiar, aprendemos a pensar y a vivir. En las universidades el aprendizaje se enseña por medio de libros y lecturas en su mayor parte. Con este sencillo método se adquieren muchos conocimientos e ideas que, de otra forma, sería imposible o muy laborioso recogerlo directamente. Sin embargo el objetivo e interés del estudiante debiera ser siempre aunar firmemente sus observaciones y experiencias diarias con la teoría adquirida de sus libros. De este modo, el estudio de cualquier tema, va adquiriendo paulatinamente un significado más amplio, lo que ocurre a medida que el estudiante va formándose una base a través de sus propias observaciones y actividades. Y es que nada puede sustituir al conocimiento práctico en los negocios e industrias, en las investigaciones científicas, exploraciones, política, periodismo, etc. El estudio en las universidades se basa en la teoría de los libros, y aunque a veces son indispensables estos conocimientos teóricos, debemos completarlos siempre con la propia práctica cotidiana de nuestro trabajo. Las indicaciones, normas y consejos que se detallan en este manual son indudablemente provechosos para aquella forma de estudio, debido el papel primordial que desempeñan los libros y el aula en las tareas escolares. Diversas investigaciones nos han demostrado las posibilidades que tienen a su alcance los estudiantes para mejorar su eficiencia y rendimiento en los estudios. Hay que tratar, pues, de desarrollar una buena forma en lo concerniente a leer, escuchar, observar y pensar. Los métodos propios son tan necesarios a este respecto como en cualquier otra actividad individual o colectiva. Las páginas que siguen sugieren algunos sistemas para desarrollar en el estudio es buena forma de que hablamos. La habilidad a pericia en el estudio, como en cualquier otra actividad, no se consigue únicamente con desearla o con la lectura de libros como éste .Las buenas resoluciones deben llevar consigo un esfuerzo personal, enérgico y continuado si se quiere obtener el éxito. Tanto en este caso como en cualquier otro, la práctica es lo perfecto. Cada estudiante debe saber qué es lo que necesita mejorar, para imponerse entonces resueltamente la tarea de adoptar los más eficaces métodos de estudio. Sólo poniendo éstos en práctica, sin desfallecer en una continua aplicación, le será posible obtener el resultado apetecido. Este Manual ha sido redactado para los estudiantes que verdaderamente desean perfeccionar sus métodos de estudio. En cambio, de muy poco servirá a aquellos que no tengan interés alguno en saber cómo deben estudiar. Aquel que no tenga deseos de estudiar (y en las universidades superiores el estudio es sinónimo de libros y clases), debe comprender que malgastar los mejores años de su vida en unos estudios que no le reportarán positiva si no lo hace de una manera significativa. Pero si siente el noble deseo de llevar a cabo un trabajo intelectual eficiente y posee la fuerza de voluntad necesaria para conseguirlo, puede estar seguro de que este Manual ha de hallar la mejor ayuda para dar cima a sus justas ambiciones.